Villa R: Transparencia y tradición contemporánea
R es una reinterpretación contemporánea de la arquitectura tradicional de montaña.
Inspirada en las antiguas bordas andorranas, combina el carácter robusto de lo vernáculo con la sencillez y pureza formal del movimiento moderno. Un diálogo entre pasado y presente construido con honestidad material y precisión tectónica.
































Una borda que flota sobre la ladera
El proyecto se define por dos condicionantes clave: la topografía inclinada del terreno y la orientación solar. Sobre una base de dos niveles en hormigón que se anclan al desnivel natural, se eleva el volumen superior —la reinterpretación contemporánea de la borda — como una pieza que reposa, casi flotando, sobre la montaña. Esta base genera un corte en el terreno que da lugar al acceso principal.
Materiales con memoria
Construida a partir de una paleta de materiales que cruzan épocas: piedra, hormigón, acero y vidrio. Cada uno aporta su carácter, su peso y su tiempo, haciendo tangible el cruce entre tradición y modernidad. En el interior, estos mismos materiales estructuran los espacios sin ornamento, dejando que sea la propia construcción la que dé forma y alma al hogar.
Planos que dialogan con el entorno
La vivienda se configura a través de planos complementarios:
– Unos, transparentes y fluidos, se orientan hacia el paisaje y la luz del sur, generando un espacio visualmente continuo de fachada a fachada.
– Los otros, sólidos y opacos, colindan con las parcelas vecinas, construidos en piedra local y con aperturas controladas que introducen luz y vistas cuidadosamente estudiadas.
Vacíos, luz y transparencias
El volumen se avanza hasta el límite permitido por la normativa, generando secuencias espaciales ricas y abiertas. En el centro, un patio interior introduce sol y vistas hacia el oeste, mejorando las condiciones de los espacios posteriores. Al este, una piscina —que evoca antiguos aljibes— capta la mejor orientación solar y refleja la luz en el interior, aportando serenidad y bienestar a los habitantes.
Estructura honesta, espacios fluidos
La estructura metálica —a base de pilares HEB vistos— se convierte en parte esencial del lenguaje arquitectónico. No se oculta: se muestra con honestidad, recordando la tradición moderna de separar estructura y cerramiento. Los espacios interiores son continuos, luminosos y despojados, con un interiorismo que valora la materia y la claridad espacial por encima del adorno.
Una vivienda entre el lugar y el tiempo
Villa R se enraíza en la montaña, pero mira hacia el presente. Es una casa que pertenece al lugar, que respeta la tradición sin nostalgia, y que abraza la modernidad sin excesos. Una arquitectura precisa, sobria y emocional, donde el paso del sol y la materialidad construyen la experiencia cotidiana.















